¡Hola, futuros geocientíficos y amantes de nuestro increíble planeta! ¿Están sintiendo esa mezcla de emoción y pánico ante la perspectiva de un examen práctico de geociencias?
Créanme, los entiendo perfectamente, porque aplicar todo lo aprendido en el campo o en el laboratorio es un arte que requiere más que solo memorizar. Hoy en día, con las nuevas herramientas digitales y la constante evolución de las metodologías geológicas, estar al día y afinar nuestras habilidades prácticas es crucial.
He volcado toda mi experiencia y algunos de mis mejores trucos en esta guía, pensada para que no solo aprueben, sino que realmente disfruten el desafío.
Desde la identificación de rocas y minerales hasta la interpretación de mapas geológicos, sé que juntos podemos transformar esa temida prueba en una oportunidad para brillar.
Prepárense para dominarlo todo, ¡les prometo que valdrá la pena y que encontrarán las claves para el éxito!
El Arte de Identificar Materiales: Rocas, Minerales y Fósiles

Reconociendo Minerales: Más Allá de la Apariencia
Para mí, este es el pan de cada día, y he visto a muchísimos estudiantes sudar la gota gorda aquí. Identificar minerales “en visu” es una habilidad que se pule con la práctica, no solo con la teoría.
No basta con memorizar la escala de Mohs; hay que saber aplicarla. Recuerdo mi primera vez en un laboratorio, con una colección de minerales aparentemente idénticos.
Mi profesor me decía: “¡No te fíes solo del color, es un tramposo!”. Y tenía toda la razón. El color puede ser muy engañoso; un mismo mineral como la pirita puede tener diferentes aspectos.
Lo crucial es observar un conjunto de propiedades físicas: el hábito cristalino, la exfoliación o fractura, la dureza (fundamental), el brillo, el color, la raya y la densidad.
Y no olvidemos otras propiedades como el magnetismo o la reacción al ácido clorhídrico diluido para los carbonatos. Me parece fascinante cómo la halita sabe a sal, o cómo ciertos sulfuros tienen un olor distintivo.
Una vez, un compañero juraba que había encontrado oro por el brillo, pero la prueba de la raya en la placa de porcelana sin vidriar (¡siempre ten una a mano!) reveló una raya verdosa negruzca: ¡pirita, el oro de los tontos!
Es un error clásico, pero de esos se aprende. Los silicatos, que son la mayoría en la corteza terrestre, como el cuarzo o los feldespatos, se identifican por sus propiedades más estables.
Desentrañando Rocas: El Origen Lo Es Todo
La identificación de rocas es como reconstruir una historia geológica con pistas muy pequeñas. No solo se trata de ponerle un nombre, sino de entender cómo se formó, si fue en el interior de la Tierra o en la superficie, y qué procesos la moldearon.
Esto implica describir e interpretar los minerales que la componen y las texturas que presenta. Por ejemplo, la textura fanerítica o afanítica nos da una idea de la velocidad de enfriamiento del magma.
¿Es ígnea, sedimentaria o metamórfica? Cada tipo tiene sus propias claves. En mis años de estudiante, me frustraba no poder distinguir entre una arenisca y una cuarcita a primera vista.
La clave, me di cuenta, no era solo la dureza, sino la presencia de granos de arena visibles y la forma en que se rompían los fragmentos. Las rocas sedimentarias suelen mostrar estratificación, mientras que las metamórficas pueden tener foliación, como en el caso de los esquistos.
Navegando el Terreno: La Magia de los Mapas Geológicos
Comprendiendo los Símbolos y Colores
Interpretar un mapa geológico es como leer un libro fascinante sobre la historia de la Tierra, pero en un idioma visual muy particular. Al principio, la leyenda puede parecer una maraña de símbolos y colores, pero cada uno tiene su razón de ser.
Los mapas geológicos son herramientas esenciales para entender la historia, la composición y la estructura de una región. Me acuerdo perfectamente de lo abrumado que me sentí la primera vez con un mapa geológico del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).
¡Tantos colores, tantas líneas! Pero con un buen guion de prácticas y la guía de un profesor, poco a poco fui descifrando cada código. Cada color representa una unidad geológica diferente, agrupada por edad o tipo de roca.
Las líneas, por su parte, nos hablan de fallas, pliegues y contactos entre unidades. ¡Es como un rompecabezas tridimensional proyectado en 2D! La escala y la precisión son vitales, ya que nos indican el nivel de detalle del área estudiada.
Construyendo Secciones Geológicas: Dando Vida a la Tercera Dimensión
Lo que realmente me voló la cabeza fue cuando aprendí a construir secciones geológicas. Pasar de un plano 2D a visualizar la estructura tridimensional del subsuelo es donde realmente se aplica la geología.
Es la cumbre de la interpretación de mapas. Esto requiere conocer los principios fundamentales de la geología, como la superposición de estratos y la continuidad lateral.
Recuerdo un ejercicio particularmente desafiante en el que teníamos que trazar un perfil geológico a través de una zona con pliegues isoclinales y fallas inversas.
Mi primer intento fue un desastre: los estratos no coincidían, las fallas parecían haber sido dibujadas por un niño. Pero con paciencia, midiendo rumbos y buzamientos, y aplicando las reglas geométricas, la estructura comenzó a cobrar sentido.
Un mapa geológico no solo muestra lo que hay en la superficie, sino que nos permite inferir lo que hay debajo, revelando la formación de cuencas sedimentarias, eventos de deformación tectónica y la presencia de recursos.
Es una habilidad que no solo es crucial para el examen, sino para cualquier geólogo en campo o en investigación.
El Laboratorio y el Campo: Un Dúo Inseparable
Herramientas Tradicionales y su Dominio
Aunque la tecnología avanza a pasos agigantados, no podemos olvidar las herramientas básicas que han sido compañeras fieles de los geólogos durante décadas, ¡y que seguirán siéndolo!
La piqueta, la lupa, la brújula y la libreta de campo son extensiones de nuestras manos y ojos. Mi piqueta, que me ha acompañado en innumerables salidas, ha sido testigo de hallazgos increíbles y de momentos de pura desesperación al intentar extraer una muestra particularmente obstinada.
La brújula de geólogo, con su clinómetro, es indispensable para medir rumbos y buzamientos, datos cruciales para la interpretación estructural. No hay aplicación que reemplace la sensación de tomar un rumbo directamente en un afloramiento, sintiendo la roca bajo los dedos y viendo la orientación de los estratos.
La lupa, por su parte, nos permite adentrarnos en el micromundo de los minerales y las texturas de la roca, revelando detalles que a simple vista pasarían desapercibidos.
Dominar estas herramientas es el cimiento sobre el que se construye cualquier buen geólogo.
La Revolución Digital: GPS, SIG y Drones en Geología
¡Ah, la tecnología! Cuando empecé, el GPS era un dispositivo grande y lento. Hoy, nuestros teléfonos inteligentes son verdaderas navajas suizas geológicas.
Tabletas, teléfonos inteligentes y aplicaciones específicas han transformado la toma de datos de campo, haciéndola más eficiente y precisa. Ya no volvemos al laboratorio con libretas llenas de anotaciones que a veces solo nosotros entendemos.
Ahora, podemos registrar datos estructurales, descripciones de afloramientos y fotos, todo ligado a la ubicación geográfica. Yo uso varias apps que me permiten visualizar la geología global, levantar información con el móvil y hasta identificar rocas con fotos.
Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) son fundamentales; nos permiten recopilar, gestionar y analizar enormes cantidades de datos espaciales, creando mapas detallados y modelos 3D del terreno.
Y ni hablar de los drones: ¡han revolucionado los estudios de suelo! Obtener una perspectiva aérea de zonas inaccesibles o peligrosas, con una precisión asombrosa, era impensable hace unos años.
Esto no solo mejora la calidad de los estudios, sino que también nos ahorra tiempo y esfuerzo, y, seamos sinceros, ¡es muchísimo más divertido!
Estrategias de Estudio y Preparación Mental
Simulacros de Examen: La Clave de la Confianza
Una cosa es estudiar y otra muy distinta es enfrentarse al reloj en un examen práctico. Por mi experiencia, realizar simulacros de examen es la mejor manera de ganar confianza y medir tus tiempos.
Busca ejemplos de exámenes de años anteriores; la Universidad de Oviedo, la Universidad de Murcia y la UC3M, por ejemplo, suelen publicar modelos y criterios de corrección.
Esto te permite familiarizarte con el formato, el tipo de preguntas y la complejidad de los problemas. No te limites a resolverlos mentalmente; siéntate en un escritorio, con tus materiales (mapas, piquetas de juguete, colecciones de rocas y minerales si las tienes) y simula las condiciones reales.
¿Te imaginas llegar al examen y no saber ni por dónde empezar con un mapa isoclinal? ¡A mí me pasó! Esa sensación es horrible, pero se evita con la práctica.
Los simulacros te ayudarán a identificar tus puntos débiles y a reforzar aquello en lo que necesitas mejorar.
El Poder del Trabajo en Equipo y la Discusión
Aunque el examen es individual, la preparación no tiene por qué serlo. De hecho, uno de mis mayores aprendizajes en la universidad fue el valor del estudio en grupo.
Discutir casos, resolver problemas juntos y explicar conceptos a otros compañeros no solo afianza tu propio conocimiento, sino que te expone a diferentes perspectivas y formas de abordar los problemas.
Recuerdo innumerables horas en la cafetería, con mapas desplegados y rocas sobre la mesa, debatiendo la génesis de una estructura o la clasificación de un mineral.
A veces, la explicación de un compañero se entendía mejor que la del propio libro. Además, el apoyo mutuo es fundamental cuando el pánico pre-examen ataca.
¡No hay nada como saber que no estás solo en esto! Esos momentos de camaradería y aprendizaje colaborativo no tienen precio y, créanme, son los que más recordarán cuando ya sean geólogos profesionales.
Superando los Desafíos Comunes: Errores a Evitar
No Subestimar los Fundamentos: La Base de Todo
A veces, en nuestro afán por aprender lo más complejo, subestimamos la importancia de los fundamentos. En geología práctica, esto es un error gravísimo.
Los principios básicos, como el actualismo, la superposición de estratos, la horizontalidad inicial o la continuidad lateral, son la columna vertebral de cualquier interpretación.
Muchas veces, he visto a estudiantes intentar interpretar un mapa geológico complicado sin tener claros estos conceptos. Es como querer correr antes de gatear.
¡Un desastre! La definición de estrato, buzamiento, rumbo, o la diferencia entre un acuífero y un acuitardo, pueden parecer simples, pero son la clave para desbloquear problemas más complejos.
Mi consejo es que, antes de cada práctica o examen, repasen estos pilares. Entender, por ejemplo, cómo una falla transformante se asocia a las dorsales oceánicas o por qué las rocas oceánicas son más jóvenes que las continentales, proviene de una base sólida.
El Peligro de la Memorización sin Comprensión
En geología, como en muchas ciencias, la tentación de memorizar listas de rocas, minerales o estructuras es grande. ¡Pero es una trampa mortal en un examen práctico!
La geología exige comprensión. No sirve de nada saber el nombre de cien minerales si no puedes identificarlos por sus propiedades físicas o no sabes qué implicaciones tiene su presencia en una roca.
Recuerdo una vez que un compañero recitaba la escala de Mohs de memoria, pero cuando le pusieron un yeso y una calcita delante, no sabía cuál rayaba a cuál.
La clave está en entender el “porqué”. ¿Por qué una roca tiene una textura determinada? ¿Por qué los pliegues tienen esa forma?
Cuando realmente comprendes los procesos geológicos, la identificación y la interpretación se vuelven intuitivas, no un ejercicio de memoria. Es un proceso más lento al principio, sí, pero los resultados a largo plazo son mucho más gratificantes y sólidos.
Optimizando Tu Tiempo: Más Allá de las Aulas
Aprovechando Recursos Digitales y Visuales

Hoy en día tenemos una ventaja que en mis tiempos era impensable: ¡la cantidad de recursos digitales a nuestro alcance! Canales de YouTube con cursos de geología estructural, aplicaciones móviles para identificar rocas y minerales, o plataformas con prácticas de campo virtualizadas.
Estos recursos son oro puro para complementar lo aprendido en clase y solidificar tus conocimientos. Yo misma uso y recomiendo diversas apps para geología de campo; algunas te permiten visualizar la geología casi global, otras son como una “libreta de campo” digital, y otras te ayudan a identificar rocas a partir de fotos.
Incluso hay aplicaciones que te asisten en el procesamiento e interpretación de microestructuras usando estereogramas. ¡Son herramientas que nos facilitan la vida!
Además, ver videos o interactuar con modelos 3D de minerales y estructuras te ayuda a visualizar mejor lo que a veces es difícil de entender solo con dibujos en un libro.
La Importancia de las Prácticas de Campo
Si bien los recursos digitales son geniales, nada, absolutamente nada, reemplaza la experiencia de una buena práctica de campo. Es ahí donde la geología cobra vida, donde los mapas se vuelven realidad y donde la teoría se conecta con la roca.
Mis mejores recuerdos de la carrera son de esas salidas, bajo el sol o bajo la lluvia, con la piqueta en mano, explorando afloramientos. Es en el campo donde se agudiza la observación, donde se aprende a reconocer los patrones en el terreno y a correlacionar las unidades geológicas.
Los geólogos utilizamos una amplia variedad de métodos para entender la Tierra, y el trabajo de campo es, sin duda, el más directo y enriquecedor. Si tienes la oportunidad de participar en alguna jornada de prácticas de campo, ¡no lo dudes!
La Universidad de Burgos, por ejemplo, organiza talleres de interpretación de mapas geológicos. Esa experiencia directa es un valor añadido incalculable que no solo te ayudará en tus exámenes, sino que te hará un geólogo más completo y apasionado.
| Habilidad | Claves para el Éxito | Errores Comunes a Evitar |
|---|---|---|
| Identificación de Minerales | Observar múltiples propiedades (dureza, raya, brillo, exfoliación), usar HCl. | Fiarse solo del color, memorizar sin comprender. |
| Identificación de Rocas | Analizar textura, composición mineralógica, origen (ígnea, sedimentaria, metamórfica). | Ignorar el contexto geológico, confundir tipos de roca. |
| Interpretación de Mapas Geológicos | Dominar símbolos y leyenda, construir secciones geológicas, entender principios. | No practicar secciones, olvidar los principios básicos (superposición, etc.). |
| Uso de Herramientas de Campo | Dominar piqueta, brújula, lupa, libreta. Saber usar GPS y apps geológicas. | Depender solo de la tecnología, descuidar las habilidades manuales. |
Reflexiones Finales
¡Y con esto, futuros geólogos, llegamos al final de este viaje lleno de consejos! Espero de corazón que todas estas vivencias y recomendaciones les sirvan no solo para encarar ese examen práctico con más confianza, sino para que realmente se enamoren aún más de esta ciencia tan fascinante. La geología, para mí, no es solo una carrera; es una forma de ver el mundo, de entender nuestro pasado y de prever nuestro futuro. Cada roca, cada mapa, cada fósil es una pieza de un rompecabezas gigantesco que estamos aprendiendo a armar. No subestimen el poder de la práctica, la observación y, sobre todo, la curiosidad. La Tierra nos habla constantemente, y nuestra misión es aprender a escucharla. Sigan explorando, sigan preguntando y, sobre todo, ¡disfruten cada momento de este increíble camino!
Información Útil que No Sabías que Necesitabas
1.
La biblioteca digital es tu mejor amiga.
En la era actual, la cantidad de recursos geológicos disponibles en línea es impresionante y, lo mejor de todo, ¡muchos son gratuitos! No se limiten solo a los libros de texto de la asignatura. Exploren bases de datos como GeoRef (aunque algunas requieren suscripción, muchas universidades tienen acceso), o repositorios de tesis doctorales y artículos científicos de libre acceso. Las páginas web de instituciones como el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), el Servicio Geológico Mexicano (SGM) o el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) son minas de oro de información, con mapas geológicos descargables, publicaciones técnicas y guías de campo. Recuerdo una vez que estaba atascado con la interpretación de una secuencia estratigráfica y encontré un artículo de hace años de un geólogo local que describía justo esa zona. ¡Me salvó la vida! Aprovechen estos recursos para profundizar en temas específicos que les interesen o para resolver dudas que no encuentren en sus apuntes. La clave está en saber buscar y, sobre todo, en no tener miedo a ir más allá de lo que les dan en clase.
2.
Desarrolla tu ojo clínico desde ya.
Esto es algo que no se aprende de un día para otro, pero que pueden empezar a practicar hoy mismo. La geología no se queda solo en el laboratorio o en el campo; está a nuestro alrededor. Cuando caminen por la calle, observen las rocas de los edificios, el tipo de suelo en los parques, la erosión en los bordes de la carretera. ¿Por qué una piedra es más oscura que otra? ¿Qué tipo de mineral tiene ese brillo metálico en el pavimento? Al principio puede parecer un juego de “adivinanza”, pero poco a poco su cerebro empezará a identificar patrones, a clasificar texturas y a hacer conexiones. Yo siempre digo que un buen geólogo no apaga su “modo geológico” nunca. Una vez, en un viaje familiar, me desvié un poco de la ruta para ver un afloramiento que había localizado con Google Earth. Mi familia no lo entendió mucho, pero para mí, fue como encontrar un tesoro, y pude aplicar lo que había aprendido sobre pliegues y fallas en un contexto real y espontáneo. ¡Es el mejor entrenamiento para el examen práctico y para la vida profesional!
3.
Las redes sociales como herramienta educativa.
Puede que suene extraño, pero las redes sociales se han convertido en plataformas increíbles para el aprendizaje en geología. Sigan a geólogos reconocidos, universidades con departamentos de geociencias y sociedades geológicas en plataformas como Twitter/X, Instagram o LinkedIn. Muchos profesionales comparten imágenes de sus trabajos de campo, explican conceptos complejos de forma sencilla, publican las últimas noticias científicas o dan “tips” rápidos para la identificación de minerales o rocas. ¡Incluso hay desafíos de identificación! Es una forma fantástica de mantenerse al día con los avances de la ciencia, de ver cómo se aplica la geología en el mundo real y de sentir que forman parte de una comunidad más grande. Recuerdo haber seguido una cuenta de una geóloga que trabajaba en minería y sus publicaciones sobre el control geológico en los frentes de trabajo me ayudaron a entender mejor cómo se aplicaban los conceptos de estratigrafía que habíamos visto en clase. Es una fuente de inspiración y de conocimiento informal que complementa perfectamente lo académico.
4.
Voluntariado y prácticas pre-profesionales.
Sé que el tiempo en la universidad es oro, pero si tienen la más mínima oportunidad de realizar un voluntariado o unas prácticas, aunque sean cortas, ¡aprovéchenla! La experiencia de trabajar codo a codo con geólogos profesionales, ya sea en un proyecto de investigación, en una empresa minera, en una consultoría ambiental o en un organismo público, es invaluable. Es en estos entornos donde realmente ven cómo se aplican los conocimientos teóricos, aprenden a manejar equipos que no están disponibles en la universidad y desarrollan habilidades blandas esenciales como el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la comunicación. No se limiten a esperar a las prácticas obligatorias; busquen oportunidades, envíen correos, pregúntenle a sus profesores. Incluso pasar un par de semanas ayudando en un museo de ciencias naturales o en un laboratorio de análisis geológicos les dará una perspectiva y una experiencia que ningún libro puede ofrecer. Esa inmersión práctica es un diferencial enorme para su formación y para su futuro profesional.
5.
¡Cuida tu salud mental!
En la vorágine de los exámenes y las entregas, es muy fácil olvidarse de uno mismo. La geología es una carrera exigente, y la preparación para los exámenes prácticos puede ser agotadora. Permítanse descansar, despejar la mente y disfrutar de otras actividades. Una mente fresca y descansada es mucho más eficiente que una mente agotada y estresada. Un paseo por la naturaleza, practicar algún deporte, escuchar música, o simplemente pasar tiempo con amigos y familiares, pueden ser los mejores “remedios” contra el bloqueo mental. He visto a muchos compañeros quemarse por estudiar en exceso, y al final, su rendimiento bajaba. Yo, personalmente, siempre me reservaba una tarde a la semana para desconectar por completo, aunque tuviera un examen importante al día siguiente. Y créanme, esa pausa siempre me hacía volver con más energía y concentración. No se castiguen por tomar un respiro; es parte fundamental de una estrategia de estudio efectiva y sostenible a largo plazo.
Lo Más Importante: Un Repaso Rápido
La Observación es Crucial
Para los exámenes prácticos de identificación, tu mejor aliado es la observación detallada. No te quedes solo con el color; explora la dureza, la raya, el brillo, la forma cristalina y cualquier otra propiedad física. ¡Cada detalle cuenta! Practica con colecciones de rocas y minerales reales, tócalos, ráyálos, siente su peso. Si puedes, asiste a museos de geología y presta atención a las descripciones.
Domina el Mapa Geológico
La interpretación de mapas es el corazón de la geología estructural. Asegúrate de entender la leyenda, los símbolos y, sobre todo, cómo construir secciones geológicas. No es solo dibujar líneas; es visualizar en 3D lo que hay bajo la superficie. Practica con diferentes tipos de estructuras, como pliegues y fallas, hasta que te sientas cómodo con su representación en un perfil.
Herramientas: Manuales y Digitales
Familiarízate con las herramientas clásicas de campo: la piqueta, la brújula-clinómetro y la lupa. Son extensiones de tu cuerpo en el campo. Pero no ignores el poder de la tecnología moderna: GPS, aplicaciones de campo, SIG y drones pueden hacer tu trabajo más eficiente y preciso. Aprende a integrar ambas, porque la combinación es la clave del éxito en la geología moderna.
Estrategia de Estudio
Realiza simulacros de examen bajo condiciones reales para gestionar tu tiempo y reducir el estrés. Estudiar en grupo es una maravilla; discutir los problemas con tus compañeros te ayudará a ver diferentes perspectivas y a afianzar tus conocimientos. No te aísles; el apoyo y el intercambio de ideas son muy poderosos.
Fundamentos Sólidos
La memorización es una trampa. Asegúrate de comprender los principios geológicos fundamentales (superposición, horizontalidad original, etc.) antes de intentar resolver problemas complejos. Entender el “porqué” detrás de cada fenómeno geológico te dará una base sólida para interpretar cualquier situación, por más novedosa o difícil que parezca. ¡Es como tener la clave maestra para todos los candados!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ¿Cuál es la estrategia más efectiva para memorizar e identificar rocas y minerales en el examen práctico?
R: ¡Uf, esta es la pregunta del millón! Cuando yo estaba en la universidad, al principio me sentía abrumado por la cantidad de muestras. Intentaba memorizar listas y fichas, pero la verdad, lo que realmente me funcionó fue la inmersión práctica.
No hay atajos mágicos, pero mi experiencia me dice que la clave está en el contacto repetido y consciente con las muestras. Olvídate de solo mirar fotos.
Tienes que tocar, pesar, sentir la textura, observar los planos de exfoliación o fractura con una lupa, y sí, hasta oler algunas (¡con cuidado, eh!). Me acuerdo de una vez que confundí la calcita con el cuarzo por no prestar atención a la dureza y la reacción al ácido.
¡Error de novato! Mi consejo es que organices sesiones de estudio con amigos y se pongan a prueba mutuamente. Creen sus propias “estaciones de identificación” y roten.
Utilicen descripciones sencillas, dibujen si les ayuda, y sobre todo, hablen en voz alta sobre las características de cada muestra. “Esta es brillante, pesada, de color oscuro…
¡pirita!”. Verán cómo la memoria muscular y visual se activa. Y un truco que siempre me salvó: enfóquense primero en los minerales formadores de roca más comunes y luego expandan.
¡No intenten abarcarlo todo de golpe! Eso solo genera ansiedad. Con paciencia y mucha manipulación de muestras, sus manos y ojos se convertirán en sus mejores aliados.
P: La interpretación de mapas geológicos me parece un rompecabezas. ¿Qué consejos me darías para no perderme entre curvas de nivel y símbolos?
R: ¡Ah, los mapas geológicos! Para muchos, son el Everest de las geociencias, y créanme, entiendo la sensación de tener un papel lleno de colores y líneas que no parecen tener sentido.
Yo mismo sudé la gota gorda al principio. La clave, según mi experiencia, no es ver el mapa como un dibujo estático, sino como una ventana a la historia tridimensional de la Tierra.
Empiecen por lo básico y construyan desde ahí. Lo primero es entender la leyenda a la perfección. Es su diccionario.
Luego, y esto es crucial, identifiquen las estructuras principales: ¿hay pliegues? ¿fallas? ¿son discordancias?
Me acuerdo una vez que me obsesioné con un detalle minúsculo y pasé por alto una falla enorme que afectaba toda la interpretación. ¡Qué desastre! Aprendí a empezar por la “imagen grande” y luego bajar al detalle.
Un truco que me funcionó es trazar perfiles geológicos con regularidad. Al principio, parece engorroso, pero es como darle vida al mapa en 3D. Te ayuda a visualizar cómo las capas se extienden bajo la superficie.
Y aquí viene mi consejo más personal: ¡no le tengan miedo a equivocarse! En sus prácticas, intenten diferentes hipótesis sobre cómo se formó la estructura.
Discutan con sus compañeros. A veces, la primera idea no es la correcta, y es en ese proceso de probar y descartar donde realmente se aprende. Piensen en el mapa como una novela: tiene un principio, un nudo y un desenlace, solo que el autor es el tiempo geológico.
P: El día del examen me pongo muy nervioso. ¿Tienes algún truco para mantener la calma y rendir al máximo en la parte práctica?
R: ¡Ay, la ansiedad del día del examen! Esa sensación la conozco perfectamente. Mis manos sudaban, mi mente se ponía en blanco…
es horrible, ¿verdad? Pero he aprendido a dominarla, y les aseguro que ustedes también pueden. Mi primer y más importante consejo es ¡respira!
Literalmente. Antes de empezar, tómense unos segundos, cierren los ojos y hagan tres o cuatro respiraciones profundas. Parece una tontería, pero oxigena el cerebro y baja las pulsaciones.
Otra cosa que siempre hago es organizar mi espacio de trabajo antes de tocar nada. Si es un examen de muestras, asegúrense de tener sus herramientas (lupa, punzón, ácido si es permitido) a mano y ordenadas.
Si es un mapa, extiéndanlo bien, tengan sus lápices de colores (¡sí, los colores son vida en geología!) listos. Un entorno ordenado ayuda a una mente ordenada.
Durante el examen, si se encuentran con algo que no saben, ¡no se queden atascados! Pasen a lo siguiente y vuelvan después. Marcar la pregunta y seguir adelante me ha salvado de perder tiempo valioso y de que el pánico se apodere de mí.
Y aquí un pensamiento que me ayuda mucho: recuerden todo el esfuerzo que han puesto en estudiar. Confíen en su preparación. ¡Ustedes saben esto!
Visualícense identificando correctamente las rocas o interpretando el mapa. Piensen en esto como una oportunidad para demostrar lo que han aprendido, no como un obstáculo insuperable.
¡Confíen en ustedes mismos, son más capaces de lo que creen!






